Las industrias creativas y el uso de software de contabilidad

La proliferación de los negocios iniciados por jóvenes, sobre todo aquellos que forman parte de la generación “Millenial” comienza a aumentar considerablemente mientras inicia el año, pero  no sólo eso, sino también a tener una injerencia directa en el mercado de manera mucho más profesional. Y es que sin duda están dándole prácticas novedosas a cada uno de los procesos comerciales, transformando por completo los métodos administrativos usuales con los que se puede llegar a manejar una empresa.  Por ejemplo, si a un joven que quiere comenzar un negocio lo bombardeamos con la idea de implementar un sistema de gestión de contabilidad, probablemente lo encuentre un poco aburrido pues no forma parte de la zona atractiva del negocio. Y es que muchos de estos nuevos mercados se abren a través del desarrollo de una idea o un servicio creativo.

Sin embargo, su contacto constante con la tecnología también les ha permitido desarrollar nuevas herramientas para poder realizar estos procesos tan importantes para la sobrevivencia de una empresa y crear o encontrar nuevos métodos para llevar a cabo la gestión de bienes, ingresos y egresos. Es por eso que el software de contabilidad ha venido a revolucionar las prácticas mercantiles durante los últimos años. Y no sólo dentro del sector comercial de los Millenial sino de todas las áreas empresariales. Tampoco es como que ellos los hayan iniciado o implementado. Los antecesores de estos softwares ya estaban ahí, pero los Millenial lo han extendido y han terminado recurriendo a ellos, sobre todo porque ofrecen una alternativa muy distinta a los métodos tradicionales de la gestión de bienes.

Es importante mencionar la importancia de los recursos económicos para que un negocio prospere, incluso dentro de las industrias creativas. Tomemos este campo en particular para ejemplificar la importancia de implementar sistemas contables efectivos. Esto por dos razones, la primera es porque se trata de una industria creciente en México, en segundo término, muchos jóvenes se encuentran en el desarrollo de industrias creativas rentables, y para terminar, es un terreno un tanto vulnerable que si no maneja sus recursos de manera redituable está condenada al fracaso.

El panorama particular con las industrias creativas, es que generalmente involucran un producto artístico, algo que de antemano no se relaciona con ganancias monetarias, sino con una recompensa mucho más estética o intelectual. Sin embargo, este es el primer error en el que llegan a caer muchos de estos jóvenes empresarios. Aunque los productos artísticos sean muy interesantes e inclusive necesarios, al momento de comerciar con ellos es importante saber venderlos, aun se trate de un libro, una película, una escultura o una línea de ropa. Se debe encontrar el equilibrio entre el arte y el comercio pues es la única manera en la que la empresa seguirá produciendo más artículos mediante los cuales difunde una idea, una declaración o algún concepto intelectual.

Al entender que una industria creativa, por más innovadora que sea tiene que responder a un sistema mercantil, se puede comenzar a crear estrategias de mercado que puedan acrecentar la demanda de un nicho en específico. Y es que esto es lo que mejor funciona para las industrias creativas al momento de iniciar una nueva empresa. De hecho, trabajar por medio de nichos o targets son las estrategias de mercado comunes entre los grandes empresarios. Las grandes marcas, gracias al trabajo de marca durante años, pueden dedicarse a varios nichos, o en otras palabras, crear impacto en un mercado masivo.

Sin embargo, cuando un negocio está despuntando se debe elegir un nicho al cual atender, no bastará con una idea innovadora hasta saber a quién va dirigida esta idea nueva. Hagamos el ejercicio un poco más concreto para entender la necesidad de un software de contabilidad en la administración de las Pymes: el mercado editorial de México, sobre todo el independiente, en el que muchos jóvenes se han involucrado en el último par de años.

La industria editorial de México, como la de otros países latinoamericanos, está conformada por tres sectores muy importantes: el Estado, las editoriales multinacionales y las editoriales independientes. Son estas últimas en las que nos concentraremos pues es el ejemplo perfecto para el modelo de negocio que queremos exponer. Las editoriales independientes surgen como una opción para aquellos autores jóvenes que no tienen los alcances de un público masivo. La mayoría de ellas, además, nacen con la idea de devolver al libro su valor artístico y de calidad. Así, que en su lógica no escogen autores basándose en un criterio comercial  y al mismo tiempo invierten gran parte de sus esfuerzos en la impresión de libros con materiales de alta calidad, papeles especiales y un diseño bastante estilizado.

De esta manera, las primeras editoriales comenzaron a desdeñar los modelos comerciales. Muchas, incluso no tenían un inventario básico, lo que les llevaba a perder ejemplares o gastar demasiado dinero en reposiciones de materiales. Además, muchas de ellas valuaban el libro a precios que no les daba ninguna ganancia real, destinando al cierre de la editorial después de pocos años de haber empezado el proyecto.

Los editores más audaces se dieron cuenta de que no se trataba de erradicar los métodos comerciales o administrativos usuales, sino de transformarlos. Por ejemplo, es muy probable que para los editores resulte un tanto complicado contratar a un contador de planta para llevar los asuntos económicos de la empresa editorial, pero un mejor control de sus asuntos financieros puede llevarse a cabo a través de un software de contabilidad amigable para ellos y que puedan manejar por sí mismos. Es cierto, tal vez en algún momento necesiten del asesoramiento de un contador, pero significa un ahorro considerable cuando se tiene el software para apoyarse en esas gestiones. En el momento en que los editores se asumieron como empresarios y la importancia de los procesos comerciales, el sector independiente tuvo un despunte considerable, en el que incluso podría ya no sólo mantener a las editoriales sino convertirles en su principal fuente de ingresos.

Si el uso de software de contabilidad y de sistemas de gestión empresarial es sumamente importante para las industrias creativas, sin duda lo son para los sectores comerciales o de servicios.

Para terminar este artículo nos gustaría recalcar que no importando si es una Pymes o una empresa multinacional, si no tiene el sistema contable adecuado, puede crearse problemas financieros rápidamente. ¡Nos vemos en la próxima!

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